Los astures dominaban la minería metalúrgica. Así de claro lo expuso ayer el doctor en arqueología Rubén Montes en las conclusiones que presentaron en el Aula del Oro de Belmonte de Miranda tras las investigaciones arqueológicas realizadas en el entorno del castro de Pena Aguda, datado ya como uno de los más antiguos de Asturias, entre los años 850 y 500 a. C. Una actividad metalúrgica que ahora investigan si está en relación con la minería aurífera que tiempo después explotaron los romanos y aún continúa en la actualidad.

“Hay una indudable actividad metalúrgica, lo más llamativo que hemos encontrado son moldes de fundición o un punzón de cobre, y tenemos claro que esta actividad no convivió con la mayor explotación minera de la zona, en época romana, por lo tanto, ¿hasta qué punto hay una relación entre la actual minería local y qué tiene que ver con la metalúrgica? Vamos a ver ahora si hay materiales auríferos”, señaló Montes, junto con el catedrático de Arqueología Miguel Ángel de Blas, y el arqueólogo del Museo Arqueológico de Asturias Ángel Villa.

Montes también indicó que están a la espera de obtener más datos sobre el castro de Pena Aguda, que ahora se encuentran en estudio en laboratorio, como el resultado del análisis de los pólenes y semillas, la fauna consumida o las técnicas metalúrgicas y metales empleados. Además han realizado una exploración con geo-rádar tras el ofrecimiento de la Universidad de Marburg (Alemania), que ha localizado tramos monumentales de fosos defensivos.

La investigación arqueológica ha sido promovida por la Fundación Valdés-Salas con el patrocinio de Orovalle Minerals y la colaboración del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Continuarán el próximo verano con el proyecto “Beriso” en el castro de Alava (Salas). Un espacio donde se han recuperado materiales arqueológicos de gran antigüedad y con una privilegiada posición geográfica que hacen sospechar a los investigadores que hubo una larga ocupación, que sitúan durante un milenio. “El objetivo de Beriso es ampliar el conocimiento sobre las poblaciones mineras más remotas, su tecnología y su hábitat, así como explorar el potencial de los yacimientos como producto cultural y las actuaciones necesarias para su rentabilización turística”, explicó Joaquín Lorences, vicepresidente de la Fundación.

Así es que los astures que vivían en Pena Aguda lo hicieron durante la primera mitad del primer milenio antes de Cristo y tuvieron actividad metalúrgica previa a la llegada de los romanos en busca de oro para acuñar moneda. Un pasado desconocido que ahora investigan los arqueólogos para dar con la piedra fundacional de la minería en Asturias.

FUENTE: lne.es