El robo de las campanas de la catedral de Santiago
Lugar: : Lavio / L.laviu (Salas).
Narrador: José Feito Fernández, 80 años.
Grabación: J. S. L. (2023)
Yo oí a mi abuela paterna, Teresa Fernández Cano, decir repetidas veces que por el camino real de Lavio pasaron las campanas de Santiago de Compostela camino de Granada a hombros de cristianos. Y por ahí volvieron desde Granada, camino de Santiago de Compostela, a hombros de moros. Frases similares decían otros viejos de Lavio, de Brañasevil y de Faéu (ambas brañas de la parroquia de Lavio).
Resumen / Summary
Es creencia muy extendida en la parroquia de Lavio que las campanas de la catedral de Santiago fueron transportadas por el camino real de Lavio en dirección a Granada a hombros de cristianos, y que años más tarde regresaron por la misma vía, en dirección a Santiago de Compostela, a hombros de moros.
It is a widespread belief in the parroquia de Lavio that the bells of the Cathedral of Santiago de Compostela were carried along the royal road of Lavio toward Granada on the shoulders of Christians, and that years later they returned by the same route, heading toward Santiago de Compostela, borne by Moors.
Comentario
En el año 997, la ciudad de Santiago de Compostela es arrasada por las tropas de Almanzor. Las referencias a este ataque se recogen en crónicas cristianas, como la crónica de Sampiro, datada en el siglo XI, y el Codex Calixtinus, del siglo XII. En este último se describe el saqueo de la ciudad por parte de Almanzor, quien «habiendo reunido muchos ejércitos, llegó, devastando las tierras de la patria por todas partes, hasta la ciudad de Santiago y robó por la fuerza todo lo que en ella encontró. Igualmente devastó por completo la basílica del Apóstol y se llevó de ellas lo códices, las mesas de plata, las campanas y los demás ornamentos» (Codex Calixtinus, Libro IV, Capítulo XXV). Se dice en este códice que las campanas fueron robadas, pero no se hace referencia a que fuesen trasladadas a ningún lugar en concreto. La primera mención a este traslado se encuentra en la Crónica Najerense, escrita en la segunda mitad del siglo XII, donde se dice que: «Las campanas de Santiago apóstol las envió [Almanzor] a La Meca para deshonra de Cristo y de su apóstol Santiago, y las hizo poner ante la representación de su Dios a modo de lámparas».

Manuscrito de la Crónica Najerense (siglo XII)
Lo que nos transmiten los cronistas posteriores es que las campanas de la catedral de Santiago fueron llevadas no a La Meca, sino a Córdoba, donde fueron utilizadas como lámparas para alumbrar la mezquita. Así lo dice la Crónica de España, de Lucas de Tuy, escrita en el siglo XIII: «Mas llevó el bárbaro las campanas de la iglesia mayor de Santiago, y por señal las hizo llevar a Córdoba y colgar por lámparas en su oratorio». Tiempo después, tras la conquista de la ciudad de Córdoba por el rey Fernando III de Castilla, en 1236, las campanas fueron devueltas a Santiago de Compostela, como atestigua la misma crónica de Lucas de Tuy: «Y entró el rey a Córdoba con gran gloria y alegría […] y hallaron dentro las campanas que en otro tiempo Almanzor había traído de la iglesia de Santiago. Y el rey Fernando las hizo llevar a hombros de los moros a la iglesia del apóstol Santiago».

Representación del traslado de las campanas realizada por Gregorio Español (1596) para la remodelación del coro de la Catedral de Santiago en el siglo XVII

Representación del traslado de las campanas realizada por Juan Luis López para la Exposición Iberoamericana de Sevilla (1929), Museo Catedral de Santiago.